Fachada ventilada en viviendas de nueva construcción: eficiencia, estética y máximas garantías para la envolvente
Estamos acostumbrados a hablar de las fachadas ventiladas en proyectos de rehabilitación. Sin embargo, se trata de una solución extendida y con muchas ventajas para los proyectos de vivienda de nueva construcción, donde la envolvente del edificio también es determinante para alcanzar los niveles de eficiencia energética, confort y durabilidad exigidos por la normativa actual. En este contexto, la fachada ventilada se consolida como una de las soluciones más eficaces y versátiles para edificios residenciales.

Ventajas técnicas de la fachada ventilada en obra nueva
Su configuración en capas —revestimiento exterior, cámara de aire, aislamiento térmico continuo y hoja soporte— permite optimizar el comportamiento térmico e higrotérmico del edificio, reduciendo patologías y mejorando la estabilidad de las prestaciones a lo largo del tiempo. La aplicación de fachada ventilada en promociones residenciales aporta beneficios clave:
- Aislamiento térmico en continuo, con reducción significativa de puentes térmicos.
- Mejor control de la humedad, gracias a la ventilación natural de la cámara.
- Mayor inercia térmica y estabilidad interior, tanto en invierno como en verano.
- Protección de la hoja estructural, prolongando la vida útil del cerramiento.
- Flexibilidad de diseño, con amplia variedad de materiales y formatos.
Además, el uso de aislamientos como la lana de roca contribuye también al aislamiento acústico y a la mejora del comportamiento frente al fuego, aspectos especialmente relevantes en los bloques de vivienda.

Importancia del diseño y la correcta ejecución
La solución de las fachadas ventiladas es capaz de adaptarse a a las condiciones de cada proyecto y fachada, optimizando el comportamiento térmico y mecánico del conjunto. Desde el punto de vista arquitectónico, la ejecución reproduce fielmente el acabado previsto en proyecto, integrando prestaciones técnicas y control estético.
Para que el sistema alcance las prestaciones previstas, es fundamental un diseño adecuado del sistema de anclaje, la correcta colocación del aislamiento y la continuidad de la cámara de aire. En los proyectos residenciales, donde la superficie de fachada suele ser elevada y los encuentros constructivos son numerosos, la precisión en la ejecución resulta clave para garantizar el rendimiento global de la envolvente.

Ejemplo de aplicación en promoción residencial
Un ejemplo representativo es la promoción IGORRE – GARBE en Igorre (Bizkaia) de Viviendas Bizkaia en un proyecto realizado los arquitectos Ramiro Higuera, Patxi Corcuera y Miguel Gutiérrez, situado junto al río Arratia y rodeado de naturaleza donde Tecnydeck ha realizado la instalación de la fachada ventilada de Louvelia.
Se trata de un moderno edificio con una envolvente de fachada cerámica de algo más de 2.000 m2, de diferentes tipologías (alveolar mediante extrusión y compacta mediante prensado), según su orientación. Bajo la piel exterior de cerámica se encuentran la cámara convectiva y el aislante de lana de roca, instalado en continuo. La correcta ejecución de la envolvente realizada por profesionales de prestigio, garantiza al edificio las prestaciones prescritas.
Ventajas específicas en promociones residenciales
En vivienda de nueva construcción, la fachada ventilada ofrece ventajas adicionales que impactan directamente en el ciclo de vida del edificio y que facilitan el trabajo de todos los agentes:
Para el promotor
- Revalorización del activo inmobiliario
- Mejores calificaciones energéticas
- Reducción de patologías futuras
Para el proyectista
- Flexibilidad de diseño
- Amplia gama de materiales y formatos
- Integración sencilla en soluciones constructivas industrializadas
Para el usuario final
- Mayor confort térmico y acústico
- Menor consumo energético
- Estabilidad de acabados a largo plazo
La fachada ventilada es una solución especialmente adecuada para viviendas de nueva construcción, al combinar eficiencia energética, durabilidad y libertad de diseño. Su capacidad para adaptarse a diferentes orientaciones, materiales y contextos urbanos la convierte en una herramienta eficaz para responder a los retos técnicos y normativos actuales, contribuyendo a edificios más confortables, eficientes y sostenibles.
